Sí: la factura es mensual, cancelas cuando quieras y hay garantía de devolución de dinero. Sin contratos anuales ni penalidades — el producto se gana el siguiente mes, cada mes.
Sí. Mes a mes, cancelas cuando quieras, con garantía de devolución de dinero. Esa es la respuesta completa a la pregunta del título — el resto de esta página explica por qué esa respuesta importa, qué pasa en la práctica cuando una iglesia cancela, y cómo usar la política de salida de cualquier proveedor como termómetro de su confianza.
El software para iglesias tiene una tradición incómoda: contratos anuales, renovaciones automáticas silenciosas, penalidades por salir temprano. El resultado se ve en muchos presupuestos: herramientas que nadie usa desde marzo pero se pagan hasta diciembre, porque cancelar cuesta más que aguantar.
AskMyChurch se factura mes a mes por una razón de diseño, no de marketing: un producto que responde preguntas reales de gente real puede demostrar su valor cada mes. Si un mes deja de hacerlo, no deberías necesitar un abogado para irte. La carga de la prueba es nuestra, cada mes — así queda alineado el incentivo: nosotros tenemos que mantener el asistente útil, no atraparte en un contrato.
La facturación mensual también es una herramienta de evaluación para tu iglesia. Como no hay permanencia, puedes probar en serio: instala el asistente (unos 30 minutos), hazle las veinte preguntas que tu oficina más recibe, pídele doctrina y revisa las fuentes citadas, escríbele en español, pregúntale algo que tu sitio no cubre y verifica que lo admita y ofrezca una persona. Mira las preguntas reales de tu congregación después de unas semanas. Si el valor no está, cancelas — y solo habrás pagado los meses que usaste.
Cuando evalúes herramientas — la nuestra incluida — haz estas preguntas antes de firmar: ¿la factura es mensual o anual?, ¿hay renovación automática con plazo de aviso?, ¿cancelar se hace en línea o exige llamadas?, ¿qué pasa con nuestro contenido al salir? Un proveedor que confía en su producto contesta rápido y por escrito. Uno que titubea en la pregunta de salida te está mostrando dónde está su verdadera estrategia de retención: en el contrato, no en el producto.
La cancelación fácil no es una función aislada — es coherencia. El mismo principio corre por todo AskMyChurch: el asistente responde solo desde tu contenido publicado y cita su fuente (nada escondido), dice "no sé" y pasa con una persona cuando tu contenido no alcanza (nada fingido), y la compuerta de crisis corre antes que cualquier IA, en español y en inglés, dirigiendo la angustia aguda a la línea 988, la Crisis Text Line (escribe HOLA al 741741) y tu equipo de cuidado (nada improvisado). Un producto que no te atrapa por contrato tiene que ganarse la renovación con eso: siendo útil. Los planes son $99, $249 o $500 al mes según la asistencia de fin de semana — el mismo asistente completo en todos.
No. AskMyChurch se factura mes a mes. Cancelas cuando quieras, sin penalidad. Además hay garantía de devolución de dinero.
Nada — tu sitio sigue siendo tuyo e intacto. El asistente se agrega con un enlace o código QR, sin reconstruir nada, así que quitarlo tampoco rompe nada.
Porque el contrato anual con penalidad es común en este mercado, y muchas iglesias han quedado pagando herramientas que dejaron de usar. Mes a mes invierte la carga: el producto tiene que ganarse tu presupuesto cada mes.
No debe serlo, y aquí no lo es. Si un proveedor esconde la salida — llamadas obligatorias, plazos de aviso, cargos sorpresa — eso te está diciendo algo sobre cuánta confianza le tiene a su propio producto.
Actualizado 2026-07-11 · AskMyChurch by Vision Genesis · Knoxville, TN
Prueba una demostración en vivo →